Consejos básicos de mantenimiento para tu automóvil ahora que llega el calor

Las altas temperaturas del verano nos afectan. Conducir con calor en el habitáculo no es agradable: contribuye a que nos distraigamos y fatiguemos más, por lo que tener el sistema de climatización en perfecto estado para afrontar la subida de las temperaturas es algo imprescindible en estas fechas. Por eso, es una buena idea que compruebes el estado del sistema de aire acondicionado de tu coche en tu EuroTaller y que te asegures de que carece de fugas. Pero no es la única.

Las altas temperaturas afectan a tu coche

Además de a nosotros, el calor extremo afecta negativamente a nuestro coche. Sobre todo a algunos de los componentes que forman parte de él. Por eso, es igualmente recomendable que revises tu coche para evitar posibles averías. Porque, como siempre te recordamos, pasar por el taller de forma periódica es más barato que hacerlo cuando algo se avería.

El calor, por ejemplo, afecta especialmente a la batería del coche y repercute en su vida útil. En ocasiones, y dependiendo del modelo que conduzcamos, si vamos a inmovilizar el automóvil durante más de un mes, quizás sea una buena idea desconectar la batería. Al volver a conectarla, cerciórate de que está bien sujeta para evitar molestas vibraciones.

Por otra parte, el calor favorece la evaporación rápida de los fluidos de la batería y facilita la corrosión de las conexiones. Por ello es recomendable, sobre todo si estás cerca del mar, que esté lo más limpia posible.

Revisión de líquidos

Al igual que te sucede a ti, con el calor crecen las necesidades de hidratación de los coches. Los fluidos del motor, por ejemplo, son básicos para mantener el vehículo en buen estado. Lubrican y enfrían diversos componentes, de forma que cuando sus niveles son bajos, crece el riesgo de sufrir un sobrecalentamiento.

Por eso, no te olvides de revisar el estado de lubricante, líquido de transmisión, de frenos y de volante. Asegúrate de que usas el líquido y cantidad adecuados, de acuerdo con el fabricante del vehículo.

Otro de los imprescincibles es el sistema de refrigeración del motor, que cumple un importantísimo papel en verano. Es necesario que el motor se mantenga fresco, ya que, especialmente en esta época, está sometido a un trabajo muy intenso debido al impacto de la temperatura exterior.

Asegúrate en tu taller de que todo funciona a la perfección para evitar daños graves -y caros- en el motor. Por ejemplo, recuerda cambiar el líquido anticongelante cuando lo recomiende el fabricante de tu vehículo, ya que con el tiempo se contamina y pierde propiedades.

Asimismo, debes mantener el anticongelante en el nivel correcto. Pero nunca debes retirar la cubierta del radiador cuando el motor está aún caliente.

El calor es enemigo de los neumáticos

Lo hemos señalado muchas veces: Conducir con neumáticos poco inflados afecta al comportamiento y frenado de nuestro vehículo, y además contribuye a que se sobrecalienten, incrementando el riesgo de susfrir un pinchazo o un reventón.

Los neumáticos del coche deben de mantener la presión recomendada por el fabricante, y no la que indica el número que figura en la pared lateral de los mismos. No obstante, antes de emprender un viaje largo, o cada cierto tiempo, debes asegurarte de revisar el dibujo de los neumáticos y su estado. De hecho, esta costumbre te ayudará a detectar posibles fallos en otros sistemas del vehículo, como la suspensión.

Así que ya sabes, no te la juegues con los neumáticos, sobre todo en épocas de calor. Y si has de sustituirlos, hazlo siempre por ejes, igual que haces con los amortiguadores.

Fuente eurotaller: Consejos básicos de mantenimiento para tu automóvil ahora que llega el calor